Los novios más jóvenes de la escalera de Aquí no hay quien viva atraviesan una de sus peores rachas. Pero que no cunda el pánico, porque las aguas volverán a su cauce. Sofía Nieto y Elio González nos adelantan lo que les depara el futuro.
Nos ha sorprendido mucho esta primera crisis entre ustedes…
Elio González: A mí también. Pablo ha sacado su lado más Guerra, pero luchará por recuperar a Natalia.
Sofía Nieto: En un principio, parecía que la infiel iba a ser yo, pero las cosas han cambiado. Lo cierto es que mi chico se lo va a tener que currar bastante si quiere que volvamos a estar juntos… (risas).
¿Cómo se le ha pasado por la cabeza a Pablo jugársela así a Natalia?
E. G.: Le ha surgido la oportunidad y ni se lo ha planteado. La trama ha dado un giro radical, pero creo que le viene muy bien a mi personaje, que era bastante secundario.
¿Estamos asistiendo al declive del gran Michael Schumacher?
E. G.: Exacto. Yo creo que la relación ya se ha formalizado y nuestra crisis será pasajera.
S. N.: Sí, este noviazgo va tomando dimensión de algo más serio.
¿Seguirán viviendo en casa de Nieves?
S. N.: De momento sí, allí somos mucho más independientes.
E. G.: Y no está Juan Cuesta todo el día pendiente de su niña (risas).
¿Cómo se llevan en la vida real?
S. N.: Fenomenal, es un auténtico placer trabajar con Elio.
E. G.: Nos divertimos mucho. Como somos los más jóvenes, siempre nos escapamos a la cafetería. Sofía es una niña muy dulce.
Sofía, se habla del despertar de Paloma, ¿le gustaría que Loles León regresara?
S. N.: Eso es algo que todavía está en el aire y, si finalmente volviera, habría que reestructurar muchos personajes. Loles es una compañera estupenda y me gustaba mucho su papel, así que, si se reincorporara, me parecería muy bien, aunque nadie es imprescindible.
Su tiempo libre, ¿cómo lo emplean?
S. N.: Salgo por ahí con mis amigos.
E. G.: A mí me encanta ir al teatro.
